El desbalance que vivimos en nuestras vidas es el resultado del desbalance en nuestros sistemas educativos

Quizás tu pienses que estoy simplificando demasiado con esta frase. Nuestro sistema educativo nos brinda una formación como seres humanos tan deficiente, que la gente ni siquiera se da cuenta de qué es lo que falta. Una verdadera y efectiva educación emocional genera empoderamiento, amor y empatía. Si cada uno de nosotros en este planeta tuviéramos bien desarrolladas estas facetas, estaríamos viviendo en un mundo muy diferente al que estamos experimentando en nuestras vidas hoy en día.

Mi padre sobrevivió los campos de concentración Nazis de la segunda guerra mundial. Mi madre creció en la Alemania de los tiempos de Hitler. Mis padres nos amaron con todo su corazón. Económicamente hablando no teníamos problemas en nuestro hogar y ellos nos dieron una gran educación. Aun así, heredé trauma y comportamientos limitantes y saboteadores, que fueron el resultado de las circunstancias que vivieron en sus vidas. Con un impacto directo y profundo en mi vida personal.

En mi libro y en los seminarios que imparto explico que cuando nos internamos en las partes más profundas de nuestra mente, ella nos muestra una esencia no-física en nosotros. Así mismo nos muestra que esta esencia no-física escogió a nuestros padres como parte de la decisión de participar en este universo físico.  Este es uno de los puntos de mayor conflicto en mis presentaciones.  No el hecho de que seamos entidades no-físicas, sino el hecho de que nosotros escogemos a nuestros padres. Qué ironía, no? Con todas las mejores intenciones y amor por sus hijos, las relaciones de los padres con ellos terminan cargadas con conflictos y resentimientos. Estos conflictos se extienden desde nuestras vidas personales hasta los conflictos sociales que observamos hoy en día en los medios. Lógico, ya que instituciones y gobiernos, en última instancia, no son más que individuos; individuos como tú y yo, quienes cargamos con todos los impactos de nuestras vidas personales.

 

La incapacidad de resolver nuestros propios conflictos proviene de nuestro "analfabetismo emocional". Las emociones son un aspecto fundamental en nosotros como seres humanos. Este analfabetismo es el resultado de un sistema educacional completamente polarizado hacia la educción intelectual.  Nada de aprendizajes acerca de nuestra vida emocional, resoluciones de conflictos, relaciones personales, cooperación constructiva. Nada acerca de herramientas para transformar nuestros patrones limitantes de comportamiento.

 

MISION: LMI es un centro en donde la gente se inspira para vivir una vida plena y auténtica, en armonía con el planeta, a través de enseñanzas profundas y claras acerca de los mecanismos internos de la mente. LMI promociona la educación emocional estructurada y formalizada como parte de los sistemas educativos.

 

 

VISION: LMI contribuye a que la gente encuentre un sentido real acerca de sus vidas y se enpodere para crear cambios positivos en el planeta. LMI es un participante significativo en la incorporación de la educación emocional en el mundo.